
Acompañamiento en duelo por pérdida de salud
Ninguna pérdida se vive igual. Mereces un lugar donde lo que sientes pueda ser escuchado sin prisa.
HablemosCuando la salud cambia, el duelo también es legítimo.
Recibir un diagnóstico o descubrir que nuestro cuerpo ya no puede responder como antes puede sentirse también como una pérdida. No solo cambia la salud: pueden cambiar planes, rutinas, independencia, trabajo, relaciones y la imagen que teníamos de nosotros mismos.
A veces el entorno intenta animar diciendo que hay que ser fuerte, pero la persona necesita primero poder reconocer que algo importante ha cambiado. Miedo, enfado, tristeza, incertidumbre o sensación de injusticia pueden formar parte de ese proceso de adaptación.
El acompañamiento psicológico permite dar espacio a esa pérdida sin reducir a la persona a su diagnóstico. En Malva, el trabajo se centra en el aquí y ahora: qué preocupa, qué asusta, qué se ha perdido y qué recursos pueden ayudar a afrontar esta nueva realidad con mayor sensación de apoyo y capacidad de decisión.


Un lugar tranquilo donde puedes llegar tal como estás y empezar a respirar un poco más hondo.
¿Qué podemos
trabajar en terapia?
Cada caso tiene sus matices. Estas son algunas de las situaciones que podemos abordar, siempre desde tu historia particular.

Lo que se pierde cuando cambia la salud
Identidad y autonomía
Cambios en la vida cotidiana
Miedo al futuro
Relación con tu cuerpo
Adaptación y nuevos proyectos
Apoyo durante todo el proceso
Preguntas frecuentes
¿Se puede vivir un duelo por perder la salud?
Sí. Un diagnóstico o una limitación importante puede implicar pérdidas reales relacionadas con autonomía, proyectos, rutinas o la forma de entender la propia vida.
¿Para quién es este acompañamiento?
Para personas que están atravesando un cambio importante en su salud y sienten que necesitan apoyo para adaptarse emocionalmente.
¿Cómo sé si necesito ayuda?
Cuando el diagnóstico o sus consecuencias generan miedo, ansiedad, tristeza, dificultad para asimilar lo ocurrido o interfieren de forma importante en tu bienestar.
¿Qué puede hacer difícil esta adaptación?
La incertidumbre, los cambios físicos, la pérdida de autonomía, las modificaciones en la vida familiar o laboral y el impacto emocional del diagnóstico pueden influir.
¿Cómo puede afectar al día a día?
Puede alterar el estado de ánimo, las relaciones, la forma de tomar decisiones y la percepción de seguridad o control sobre la propia vida.
¿El apoyo psicológico sustituye al tratamiento médico?
No. El acompañamiento psicológico complementa la atención sanitaria y se centra en cómo la persona está viviendo y afrontando la enfermedad.
¿Es invasivo?
No. Se trabaja desde lo que la persona necesita abordar en cada momento, respetando su ritmo y sus límites.
¿Cómo funciona?
Se exploran el impacto emocional, los miedos, las preocupaciones y el estilo de afrontamiento, estableciendo objetivos adaptados a la situación real de la persona.
¿Qué puedo esperar?
El objetivo puede ser comprender mejor lo que estás viviendo, desarrollar recursos de afrontamiento y recuperar espacios de bienestar dentro de una realidad que ha cambiado.
¿Cómo lo aborda Malva Psicología?
Se trabaja la enfermedad desde una perspectiva de Psicología de la Salud, centrada en las necesidades concretas de la persona y, cuando procede y existe consentimiento, puede contemplarse también el trabajo con la familia y la coordinación con otros profesionales.

“Perder la salud también es perder una parte de la vida que conocías. Ese duelo merece ser reconocido y acompañado.”— Fátima Marrero

