
Apoyo psicológico en Alzheimer y otras demencias
La enfermedad y los cuidados afectan a muchas partes de la vida. Hay espacio para hablar de todo ello.
HablemosCuando la memoria cambia, cambia toda la familia.
Cuando una persona comienza a perder capacidades que siempre habían formado parte de su vida, el impacto alcanza también a quienes la acompañan. La familia empieza a adaptarse a cambios progresivos, nuevas responsabilidades y una relación que puede ir transformándose con el tiempo.
En este contexto pueden convivir preocupación, tristeza, cansancio, incertidumbre y la necesidad de tomar decisiones difíciles. Quien cuida puede sentir además que su propia vida va quedando en segundo plano. No siempre es fácil reconocer ese desgaste mientras se intenta responder a las necesidades de la persona enferma.
He trabajado en atención psicológica con personas con Alzheimer y sus familiares, tanto para afrontar los cuidados como en el duelo posterior. En Malva, el acompañamiento puede centrarse en el impacto emocional de la enfermedad, la adaptación familiar y el cuidado de quienes sostienen gran parte del día a día.


Un lugar tranquilo donde puedes llegar tal como estás y empezar a respirar un poco más hondo.
¿Qué podemos
trabajar en terapia?
Cada caso tiene sus matices. Estas son algunas de las situaciones que podemos abordar, siempre desde tu historia particular.

Impacto del diagnóstico
Cambios en la persona
Pérdidas progresivas
Decisiones sobre cuidados
Sobrecarga familiar
Duelo anticipado
Cuidar a quien cuida
Preguntas frecuentes
¿A quién va dirigido este acompañamiento?
A personas adultas y familiares afectados por un proceso de Alzheimer u otras demencias, especialmente cuando la enfermedad está generando un impacto emocional o de cuidados importante.
¿Se trabaja también con la familia?
Sí. La familia forma parte importante del contexto de la enfermedad y puede necesitar apoyo para afrontar cambios, responsabilidades y emociones.
¿Qué suele ser difícil para los familiares?
La transformación progresiva de la relación, la incertidumbre, los cuidados, la sobrecarga y la necesidad de adaptarse continuamente a nuevas situaciones.
¿Cómo puede afectar al cuidador principal?
Puede aparecer agotamiento, aislamiento, estrés, ansiedad, conflictos familiares y sensación de pérdida de vida propia.
¿El apoyo psicológico sustituye la atención neurológica o médica?
No. La intervención psicológica complementa la atención sanitaria y se centra en el impacto emocional y familiar de la enfermedad.
¿Es seguro hablar de emociones difíciles como enfado o cansancio?
Sí. Sentir agotamiento o ambivalencia no invalida el afecto hacia la persona enferma. La terapia ofrece un espacio profesional para poder expresarlo sin juicio.
¿Cómo se trabaja?
Se parte de la situación concreta de la familia, de las necesidades actuales y de aquello que está generando mayor malestar.
¿Puede acompañarse también el duelo?
Sí. Es muy importante trabajar con familiares tanto durante los cuidados como en el proceso de duelo posterior porque el cuidado a la familia no termina cuando fallece quien padece la enfermedad.
¿Qué posibles cambios pueden trabajarse?
Una mejor comprensión de la situación, recursos para afrontar los cuidados, límites más saludables y una mayor atención a las necesidades emocionales de la familia.
¿Qué experiencia aporta Malva?
He prestado atención psicológica a pacientes con Alzheimer y a sus familiares trabajando con asociaciones vinculadas a dependencia, Alzheimer y otras demencias.

“Ver cambiar a alguien que quieres es muy duro. Acompaño a las familias para cuidar sin perderse en el camino.”— Fátima Marrero

