
Terapia para depresión y bajo estado de ánimo
Cuando algo pesa en tu día a día, podemos detenernos a escucharlo y encontrar juntos una manera de trabajarlo.
HablemosCuando todo pesa, empezamos por lo pequeño.
Hay épocas en las que levantarse, concentrarse o hacer cosas que antes resultaban normales requiere mucho más esfuerzo. Puede aparecer tristeza, apatía, cansancio, aislamiento o la sensación de haber perdido interés por actividades, relaciones o proyectos que anteriormente tenían significado.
No siempre existe una causa evidente. En otras ocasiones hay detrás una pérdida, una enfermedad, una acumulación de situaciones difíciles o un periodo prolongado de estrés. Por eso, antes de hablar de soluciones, es importante comprender qué está ocurriendo en la vida concreta de esa persona.
En terapia se explora qué está contribuyendo al malestar y cómo está afectando al día a día. A partir de ahí se pueden trabajar pensamientos, comportamientos, emociones y circunstancias que permitan ir recuperando recursos y espacios de bienestar. No se trata de obligarse a “estar bien” ni de pensar en positivo. Se trata de comprender qué necesitamos para empezar a avanzar.


Un lugar tranquilo donde puedes llegar tal como estás y empezar a respirar un poco más hondo.
¿Qué podemos
trabajar en terapia?
Cada caso tiene sus matices. Estas son algunas de las situaciones que podemos abordar, siempre desde tu historia particular.

Tristeza persistente y apatía
Pérdida de interés y energía
Aislamiento y desmotivación
Culpa y pensamientos negativos
Recuperar rutinas y pequeños logros
Reconectar con lo que te da sentido
Acompañamiento a tu ritmo
Preguntas frecuentes
¿Qué es la depresión o el bajo estado de ánimo?
Hay momentos en los que la tristeza, el desánimo o la pérdida de interés dejan de ser pasajeros y empiezan a afectar de forma importante a la vida cotidiana.
¿Cómo sé si necesito ayuda?
Cuando notas que el malestar permanece, te cuesta recuperar tu funcionamiento habitual o determinadas emociones condicionan demasiado lo que haces, cómo te relacionas o cómo te percibes
¿Por qué puede aparecer?
Puede estar relacionado con pérdidas, situaciones prolongadas de estrés, conflictos, enfermedad, cambios vitales o experiencias personales difíciles. Cada historia es diferente.
¿Cómo puede afectarme?
Puede influir en la energía, el descanso, la motivación, las relaciones, la concentración y la capacidad para disfrutar de actividades que antes eran significativas.
¿Cómo se trabaja?
La terapia busca comprender qué está ocurriendo, qué factores pueden estar manteniendo el malestar y qué cambios pueden favorecer progresivamente una mayor sensación de bienestar.
¿La terapia obliga a hablar de todo desde el principio?
No. El proceso se adapta al ritmo de la persona y se va construyendo desde una relación de confianza y seguridad.
¿Qué puedo esperar?
No se trata de “pensar en positivo”, sino de trabajar sobre emociones, pensamientos, comportamientos y circunstancias vitales para recuperar recursos y capacidad de afrontamiento.
¿Cómo lo aborda Malva?
Desde una mirada individual y global de la persona, teniendo en cuenta su historia, su contexto actual y los objetivos que desea trabajar.

“Cuando todo pesa, cada pequeño paso cuenta. He acompañado a muchas personas a recuperar sentido, y no lo harás a solas.”— Fátima Marrero

